Sor Juana Inés de la Cruz habló de los líquidos humores como metáforas de lágrimas, y a ellas está dedicado este espacio, a las lágrimas provocadas por una novela... o por un cuento; por un poema... o por una canción; por una escultura... o por una construcción; por una ópera... o por un drama; por una fotografía... o por un dibujo; por un cómic... o por una pintura; por una película... o por un documental; por un... o por un...

jueves, 27 de septiembre de 2007

EL OTOÑO SE ACERCA (lágrimas estivales)



El otoño se acerca con muy poco ruido:

apagadas cigarras, unos grillos apenas,

defienden el reducto

de un verano obstinado en perpetuarse

cuya suntuosa cola aún brilla hacia el oeste.

Se diría que aquí no pasa nada,

pero un silencio súbito ilumina el prodigio:

ha pasado

un ángel

que se llamaba luz, o fuego, o vida.

Y lo perdimos para siempre.


Fotografía: I.gilpellin

martes, 25 de septiembre de 2007

EL ENFERMO (lágrimas claustrofóbicas)

No comprendo este nuevo síntoma de
mi e
nfermedad. He perdido por completo la vista y tengo la asfixiante sensación de estar encerrado.

No sé cuántas horas (o días) habré estado sin sentido.
Lo último que recuerdo es el brillo de una lamparilla y un rumor de sollozos en el cuarto.

Ahora quisiera decir a todos que he vuelto en mí; pero he perdido, aparte del habla, también todo movimiento salvo el del brazo derecho, que, al moverme, tropieza con algo que debe ser la pared de la habitación pero que, por causa de la perturbación de la sensibilidad que sufro, a mí me parece como una tabla. También experimento extrañas sensaciones, como un perfume de flores que parece ascender desde mis pies. Son penosos fenómenos que, evidentemente, confirman la extremada gravedad de mi estado.

Alfonso Sastre: Las células del terror, El enfermo

Fotografía: Roberth Strand

domingo, 23 de septiembre de 2007

ESCENAS DE ALTURA (lágrimas de vértigo)

Los cómicos se han pasado media vida subidos en las alturas y en situaciones realmente comprometidas.

En Swiss Miss (1938), Laurel y Oliver Hardy (El Gordo y El Flaco), que se veían en las más insospechadas situaciones, bordan el surrealismo en un gag genial.






Harold Lloyd, otro cómico de altura, tiene escenas clásicas, como la escalada de la fachada de unos grandes almacenes (El hombre mosca, 1923), donde se muestra, además, como precursor del puenting (enlace a toda la secuencia en Youtube: parte 1; parte 2).


La escena en la que está metido en un saco encima de un andamio, en ¡Ay, que me caigo! (1930), es irrepetible.


sábado, 22 de septiembre de 2007

LA DESCRIPCIÓN (lágrimas instructivas)

[A Alexander Chéjov, 10 de abril de 1886]

En mi opinión, una verdadera descripción de la naturaleza debe ser breve, poseer carácter y relevancia. Hay que acabar con los lugares comunes como el sol poniente, bañado en las olas del mar oscurecido, virtió su oro carmesí o las golondrinas, sobrevolando la superficie del agua, gorjeaban jubilosas.

Al describir la naturaleza, uno debe atrapar pequeños detalles, arreglándolos de tal manera que con los ojos cerrados se obtenga en la mente una imagen clara. Por ejemplo, si quieres lograr el efecto total de una clara noche de luna, escribe que un trozo de cristal de una botella rota brillaba como una pequeña estrella en el estanque del molino, mientras la sombra oscura de un perro o un lobo pasó bruscamente como una pelota y así sucesivamente. La naturaleza cobrará vida si no temes comparar sus fenómenos con acciones humanas ordinarias.

En la esfera de lo psicológico, los detalles son también la clave. Dios nos libre de los lugares comunes. Primero que nada, evita describir el estado interior del héroe; tienes que tratar de que se aclare a partir de sus acciones. No es necesario retratar demasiados personajes. El centro de gravedad debe estar en dos personas: él y ella.





Antón Chejov (1860-1904), además de un conocido dramaturgo, puede presentarse como uno de los más prolíficos e influyentes cuentistas de todos los tiempos. Aunque no llegó a escribir ningún texto de carácter conceptual sobre el cuento, su voluminosa correspondencia con colegas escritores, escritores principiantes, editores, etc., ofrece una visión bastante completa acerca de sus concepciones sobre el relato breve, así como orientaciones técnicas y criterios de valoración crítica.

C. Pachecho; L. Barrera Linares: Del cuento y sus alrededores
Cartas sobre el cuento escritas por A. Chejov

miércoles, 19 de septiembre de 2007

ANDRÉ MASSON (lágrimas surrealistas)

André Masson, Michel Leiris, Roland Tual y Juan Gris (fot. Loreto Martín)



PIONERO DEL EXPRESIONISMO ABSTRACTO

André Masson (Balagny-sur-Thérain, 1896-París, 1987), fue uno de los más importantes y tal vez el menos conocido de los pintores surrealistas.



Meditación sobre una hoja de roble

Se le considera pionero del expresionismo abstracto y su etapa norteamericana (1940) resultó decisiva para la configuración de la action painting (‘pintura de acción’) de Jackson Pollock.

Su obra pictórica (inclasificable) pasa, en una primera etapa, por el cubismo y, a partir de 1922 (tras conocer a André Breton), por el automatismo con un método que consiste en pintar sobre el lienzo con pegamentos añadiendo después arena coloreada.

Su obra tiene la peculiaridad de visitar varios mundos al mismo tiempo. Desde la perspectiva técnica y compositiva, pasó por el automatismo, el cubismo, el expresionismo y el informalismo.


TEMAS

Algunos de los temas más recurrentes en sus cuadros son la guerra (su alistamiento en la Primera Guerra Mundial, de la que resultó herido, le marcó profundamente) y la naturaleza, especialmente bosques, naturalezas muertas y figuras agrupadas alrededor de una mesa.





Los jugadores de cartas


Influido por la cultura hispana (vivió una temporada en Tossa de Mar, Cataluña), pinta mitos españoles, temas taurinos y dibuja caricaturas antifranquistas.




Tauromaquia

INFLUENCIAS

Filósofos: Heráclito y Nietzsche.

Rodin y Sade (en su primera época, en sus acuarelas y dibujos eróticos).

Picasso y Dalí (en su segundo periodo surrealista, a partir de 1937, en la representación de figuras monstruosas).

En su obra americana hay huellas de la mitología india y el mundo natural.

El mito del Minotauro le sirve para simbolizar la fuerza de la irracionalidad y su condición laberíntica (en este sentido, el laberinto es un motivo recurrente de sus cuadros).


Pasifae

SU RELACIÓN CON LA LITERATURA
Masson, también escritor, estableció un entramado con la literatura y los escritores durante toda su vida. Realizó numerosos decorados teatrales y fue notable su labor como grabador e ilustrador en obras de Rimbaud, Tzara y Aragon, entre otros.



Obra de A. Masson
Cronología de A. Masson
Biografía de A. Masson
Biografía de J. Pollock

martes, 18 de septiembre de 2007

ANABEL LEE (lágrimas de eternidad)







Sucedió hace muchos, muchos años,
en un reino junto al mar.
Allí vivía una doncella conocida
por el nombre de Anabel Lee;
y esa doncella no vivía con otro pensamiento
que el de amarme y que yo la amara.

Yo era un chiquillo y ella una chiquilla,
en aquel reino junto al mar:
pero nos amábamos con un amor que era más que amor-
yo y mi Annabel Lee-;
con un amor que los alados serafines del cielo
envidiaban de nosotros.

Y este fue el motivo por el que, hace mucho tiempo,
en aquel reino junto al mar,
un viento llegó desde una nube, helando
a mi hermosa Annabel Lee;
entonces vino aquel hidalgo pariente suyo
y la apartó de mi lado,
para encerrarla en un sepulcro
en aquel reino junto al mar.

Los ángeles, que no eran tan felices en el cielo,
nos tenían envidia-
¡Sí! - este fue el motivo (como toda la gente sabe,
en aquel reino junto al mar)
para que el viento viniera por la noche desde la nube,
helando y matando a mi Annabel Lee.

Pero nuestro amor era mucho más fuerte que el amor
de aquellos que eran más viejos que nosotros-
de muchos que sabían más que nosotros-
y ni siquiera los ángeles allá arriba en el cielo,
ni los demonios en las profundidades del mar,
podrán nunca separar mi alma del alma
de la hermosa Annabel Lee.

Jamás brilla la luna, sin que yo sueñe
con la hermosa Annabel Lee;
jamás salen las estrellas, sin que yo sienta los brillantes ojos
de la hermosa Annabel Lee;
y así, durante toda la noche, permanezco tendido al lado
de mi querida -mi querida- mi vida y mi novia,
allá en el sepulcro junto al mar;
en su tumba junto al mar sonoro.


Edgar Allan Poe: Anabel Lee

Vídeo: Radio Futura

domingo, 16 de septiembre de 2007

ROLLING BRIDGE (lágrimas enrolladas)


El puente más original del mundo se encuentra en Cuenca Paddington de Londres. En lugar de un puente convencional consistente en un elemento rígido que se alza para permitir el paso de los barcos, el Rolling Bridge se ‘quita del camino’ rizándose hasta que sus dos extremidades se tocan. Son 12 metros de acero y madera, que al cerrarse forman un perfecto círculo.


El puente es una maravilla de la urbanística moderna y funciona gracias a rieles hidráulicos entre cada sección.

Es obra de Thomas Heatherwick, un diseñador y escultor inglés, conocido por su innovador uso de ingeniería y materiales en monumentos públicos. Ganó en 2005 el prestigioso concurso British Structural Steel Award.


Texto y selección de imágenes: KOM

martes, 11 de septiembre de 2007

LOS OJOS DEL MAR (lágrimas marinas)


-¿Dónde tiene el mar los ojos?

-...

-Porque los tiene, ¿verdad?

-Sí.

-Y ¿dónde narices están?

-Los barcos.

-Los barcos ¿qué?

-Los barcos son los ojos del mar.

Bartleboom se quedó de piedra. Eso sí que no se le había ocurrido.

-Pero si hay centenares de barcos...

-Es que tiene centenares de ojos. No pretenderéis que se las apañe con dos.

Efectivamente. Con todo el trabajo que tiene. Y tan grande como es. Había sentido común en todo aquello.

-Si, pero, entonces, perdona...

-Mmmmh.

-¿Y los naufragios? Las tormentas, los tifones, todas esas cosas... ¿Para qué tragarse entonces esos barcos, si son sus ojos?

Hasta un tono de cierta impaciencia tiene Dood cuando se vuelve hacia Bartleboom y dice:

-Pero vos... ¿es que vos no cerráis nunca los ojos?

Alessandro Baricco: Océano mar
Acuarela: Mar, Cris Rivero de Aguilar

LOS EFECTOS DEL VINO (lágrimas espirituosas)

CELESTINA.- Después que me fui faziendo vieja, no sé mejor oficio a la mesa que escanciar, porque quien la miel trata siempre se le pega della. Pues de noche en invierno no ay tal escallentador de cama; que con dos jarrillos destos que beva quando me quiero acostar, no siento frío en toda la noche. Desto aforro todos mis vestidos quando viene la Navidad; esto me callenta la sangre; esto me sostiene continuo en un ser [me mantiene siempre la misma forma de ser]; esto me faze andar siempre alegre; esto me para fresca [me hace sentir joven], desto vea yo sobrado en casa, que nunca temeré el mal año: que un cortezón de pan ratonado me basta para tres días. Esto quita la tristeza del coraçón más que el oro ni el coral, esto da esfuerço al moço y al viejo fuerça; pone color al descolorido, coraje al covarde, al floxo diligencia, conforta los celebros, saca el frío del estómago, quita el hedor del anélito [aliento], haze potentes los fríos, haze suffrir los afanes de las labranças a los cansados segadores, haze sudar toda agua mala, sana el romadizo [resfriado] y las muelas, sostiene sin heder en la mar [no se estropea durante las travesías marítimas], lo qual no haze el agua. Más propiedades te diría dello, que todos tenéys cabellos [más propiedades tiene el vino que vosotros pelos en la cabeza]. Assí que no sé quién no se goze en mentarlo. No tiene sino una tacha: que lo bueno vale caro y lo malo haze daño. Assí que con lo que sana el hígado enferma la bolsa. Pero todavía, con mi fatiga [trabajo] busco lo mejor para esso poco que bevo. Una sola dozena de vezes a cada comida.

Fernando de Rojas: La Celestina (Acto IX)

Fotografía: PHOTOmagacín

domingo, 9 de septiembre de 2007

UNA MONTAÑA URBANA (lágrimas orográficas)

LA MONTAÑA




EL ALZADO

Alzado de la Casa Milà, fechado en febrero de 1906.


Pero sería el hinchado cuerpo de la Casa Milà, que se cernía amenazadora sobre la vía pública, lo que le llamaría la atención a todo el mundo. Esa montaña aparecía en el panorama urbano de Barcelona como una mole abandonada en otra era...


EL PLANO

Plano de 1906 de la planta de la Casa Milà, que muestra su estructura orgánica, parecida a un panal.

Canaleta, que fue delineante de Gaudí en la Casa Milà, se quejó de que se le pedía que escalara los planos de planta destinados a los constructores hasta un tamaño tal que tenía que tenderse sobre la mesa de dibujo. Gaudí le sugirió que hiciera un agujero en el centro de la mesa, con lo que podía gatear por debajo, emerger justo en medio y continuar dibujando.


LA INSPIRACIÓN




Iglesias talladas en la roca por el viento en la Capadoccia (foto)

Petra

Catacumbas de san Pedro incrustadas en la montaña de Salzburgo

Torres de grano de arenisca del sur de Sudán

Torres cónicas de arcilla de Tobo

Mezquitas de Sansannu y Kreis-Següela



REACCIONES EN LA ÉPOCA






(pie foto izquierda) Caricatura que muestra la Casa Milà como un búnker.
(pie foto derecha) La Casa Milà en una ilustración de Brunet aparecida en El Diluvio, vista a la vez como un arca de Noé y como un osario.


Una montaña construida por la mano del hombre... (Collins)

Una especie de pulmón de piedra que respira con suavidad... (Perucho)

Una fantástica bandera de cemento a la que solo le falta el asta... (Francis Carco)

Gaudí se lo ha jugado todo, y ha logrado con toda elegancia una arquitectura primitiva que aún así encarna todos los avances de los tiempos modernos... (Francesc Pujol)


(pie foto) La Casa Milà, caricaturizada en La esquella de la Torratxa como un futurista garaje de zepelines (1910)


Fuente: Gijs van Hensbergen, Antoni Gaudí
Redacción del texto y selección de imágenes: KOM
Enlace a A. Gaudí

viernes, 7 de septiembre de 2007

AMOR Y PSIQUE (lágrimas de desvelo)

... Y como esto dijo, abrió la bujeta, dentro de la cual ninguna cosa había, ni hermosura alguna, salvo un sueño infernal y profundo, el cual, como fue destapado, cubrió a Psique de una niebla de sueño grueso, que todos sus miembros le tomó y poseyó, y en el mismo camino por donde venía cayó durmiendo como una cosa muerta. Pero Cupido, ya que convalecía de su llaga, no pudiendo tolerar ni sufrir la luenga ausencia de su amiga, estando ya bien dispuesto y las alas restauradas, porque había días que holgaba, saliose por una ventana pequeña de su cámara, donde estaba encerrado, y fue presto a socorrer a su mujer Psique, y apartando de ella el sueño, y lanzado otra vez dentro en la bujeta, tocó livianamente a Psique con una de sus saetas y despertola...

Este es un fragmento de El Asno de Oro, obra en la que Apuleyo narra la historia de Psique, una joven de extraordinaria belleza de la que el dios Cupido se enamora. El dios, que había prohibido a la joven que lo contemplara, sólo se reunía con ella al caer la tarde. Una noche, movida por la curiosidad, Psique, mientras Cupido duerme, acerca una lámpara de aceite para poder verlo; el dios despierta y, enfadado por su desobediencia, la abandona. Psique inicia la búsqueda de su amante por toda la tierra, sometida a pruebas inhumanas por parte de los dioses. Finalmente Júpiter consiente el reencuentro de los amantes y Psique asciende al cielo. Esta fábula, que ha inspirado a escritores y artistas de todos los tiempos ha sido objeto de gran número de interpretaciones, como la famosa leyenda de la Bella y la Bestia.

La escultura, obra de Antonio Canova (1757-1822), representa el momento en que Eros acude a despertar a Psique del profundo e infernal sueño en el que había quedado sumida tras haber abierto el jarrón que le había entregado Proserpina, la diosa del Infierno, mujer de Plutón.

jueves, 6 de septiembre de 2007

TALLER DE ESCRITURA (lágrimas instructivas)

CONSEJOS DE AUGUSTO MONTERROSO SOBRE EL ARTE DE ESCRIBIR


1. La cualidad principal de la prosa es la precisión: decir lo que se quiere decir, sin adornos no frases notorias. En cuanto la prosa ‘se ve’, es mala. En tanto que cada verso debe verse y brillar independientemente de los que lo preceden o siguen, en prosa la función de cada frase es tan solo la de llevar a la siguiente. Si un verso es bueno, nunca sobra; pero en prosa hay que renunciar a muchas frases buenas en honor de decir solo lo necesario.

2. En un cuento moderno a nadie se le ocurre decir cosas elevadas, porque se considera de mal gusto, y probablemente lo sea; en cambio, si usted atribuye ideas elevadas a un animal, digamos a una pulga, los lectores sí lo aceptan, porque entonces creen que se trata de una broma y se ríen y la cosa elevada no les hace ningún daño, o ni siquiera la notan.

3. Uno debería ser borrado por sus personajes, de quienes uno apenas estuvo al servicio. Gulliver rebasa a Swift y Otelo a Shakespeare. En cambio, Leopoldo Bloom no ha podido hacer que Joyce permanezca tras la cortina. Lo mismo sucede con Kafka; sus personajes le sirven más a él que él a ellos. El más sabio ha sido Cervantes al esconderse tras otro nombre para contar la historia de don Quijote, incluso al grado de que se ha llegado a considerarlo un idiota al lado de su personaje.

A. Monterroso: Viaje al centro de la fábula

ASÍ COMIENZA... CLOSER (lágrimas de deseo)

Si crees en el amor a primera vista, nunca dejas de buscarlo.


Patrick Marber sobre su obra: "una historia de amor. Trata de otras cosas, por supuesto: celos sexuales, la mirada masculina, las mentiras que nos contamos a nosotros mismos y a las personas que son más íntimas, las formas en las que la gente utiliza a otras personas. Pero al final, es una agradable y simple historia de amor. Y como con muchas historias de amor, las cosas van mal…"



Críticas de Closer:

miércoles, 5 de septiembre de 2007

PALABRAS PARA JULIA (lágrimas de ánimo)



Los Suaves

Vídeo realizado por DianaPusky

POEMA PARA JULIA (más lágrimas de ánimo)

Tú no puedes volver atrás
porque la vida ya te empuja
como un aullido interminable.

Hija mía, es mejor vivir
con la alegría de los hombres,
que llorar ante el muro ciego.

Te sentirás acorralada,
te sentirás perdida o sola,
tal vez querrás no haber nacido.

Yo sé muy bien que te dirán
que la vida no tiene objeto,
que es un asunto desgraciado.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Un hombre solo, una mujer
así tomados, de uno en uno,
son como polvo, no son nada.

Pero yo cuando te hablo a ti,
cuando te escribo estas palabras,
pienso también en otros hombres.

Tu destino está en los demás,
tu futuro es tu propia vida,
tu dignidad es la de todos.

Otros esperan que resistas,
que les ayude tu alegría,
tu canción entre sus canciones.

Entonces siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

Nunca te entregues ni te apartes
junto al camino, nunca digas
no puedo más y aquí me quedo.

La vida es bella, tú verás
como a pesar de los pesares
tendrás amor, tendrás amigos.

Por lo demás no hay elección
y este mundo tal como es
será todo tu patrimonio.

Perdóname, no sé decirte
nada más, pero tú comprende
que yo aún estoy en el camino.

Y siempre siempre acuérdate
de lo que un día yo escribí
pensando en ti como ahora pienso.

José Agustín Goytisolo, Poema para Julia
Acuarela: Mujer de espaldas, Cris Rivero de Aguilar

lunes, 3 de septiembre de 2007

LA PUERTA (lágrimas pavorosas)

Estoy seguro de que no hay nadie más que yo en mi casa. ¿Quién iba a haber si vivo completamente solo? Pero es que, al volver de la calle, he cerrado muy bien la puerta y he mirado, como es mi costumbre, dentro de los armarios y debajo de las camas (lo hago así por si algún extraño hubiera aprovechado mi ausencia para entrar), y todo estaba en orden.

Luego he entrado en esta habitación, que es mi dormitorio, y he cerrado la puerta. Me he desnudado y me he metido en el lecho.

Por eso me extraña tanto que el pestillo se haya movido y que la puerta del dormitorio se esté abriendo lenta y silenciosamente.


Alfonso Sastre: Las células del terror, La puerta

LAS ROSAS DE HELIOGABALUS (lágrimas transgresoras)

HA Heliog. 19: "En efecto, fue el primero de todos los ciudadanos privados que cubrió sus lecho con colchas de oro (…). Después ofreció durante el verano festines, engalanado con distintos colores, de manera que un dia exhibía el verde, otro dia el verdemar, otro día el azulado, y así sucesivamente, cambiando continuamente de color durante todos los días del verano. Fue el primero que tuvo marmitas de cocción autónoma y el primero tambien que tuvo marmitas simples, vasos de cien libras de plata grabados y algunos de ellos deshonrados con figuras muy libidinosas. Fue el primero que inventó el vino aromatizado con almacija y con poleo y todos los combinados que mantiene nuestro boato actual. En cuanto al vino rosado, utilizado ya por otros, lo volvió más oloroso añadiéndole trozos de piñas. (...) Para él la vida se reducía a la búsqueda de nuevos placeres. Fue el primero que hizo morcillas de pescado, de ostras normales, de ostras lisas y de otras conchas marinas similares, de langosta, cangrejos y esquillas. Cubrió de rosas los triclinios, los lechos y los pórticos y, una vez que estaban adornados así, caminaba sobre ellos; y los cubrió también con todo tipo de flores, con lirios, violetas, jacintos y narcisos. Solamente nadaba en piscinas rociadas con nobles perfumes o con azafran. Tampoco le gustaba acostarse en lechos que no tuvieran pelo de liebre o plumas de perdiz, de debajo de las alas; y cambiaba con mucha frecuencia los colchones".

HA Heliog,. 21: "Alimentaba a sus perros con trozos de hígado de ganso. Sentía una pasión especial por los leones y leopardos privados de sus garras, a los que, una vez que les habían adoctrinado ya sus domadores, al servir el segundo y tercer plato, hacía recostarse inesperadamente a los pies de sus invitados para llenarlos de espanto y suscitar carcajadas, puesto que todos ellos ignoraban que estaban domados. Enviaba a las caballerizas uvas de Apamea para alimentar a sus caballos y daba de comer a sus leones y otros animales, loros y faisanes(...) En sus triclinios de artesonado giratorio cubría a sus invitados de violetas y flores, hasta el punto de que algunos de ellos murieron al no poder salir al exterior. Mezclaba el agua de sus piscinas y baños con vino aromatizado y con vino de rosas y ajenjo".

Fuente: Carlos Espejo Muriel (Universidad de Granada): ¡La transgresión al poder! (el emperador Eliogábalo).

Cuadro: Las rosas de Heliogabalus, Sir Lawrence Alma Tadema

domingo, 2 de septiembre de 2007

LA SEMILLA DEL DIABLO (lágrimas penetrantes)



Rosemary durmió un poco, y entonces entró Guy y comenzó a hacerle el amor. La acarició con ambas manos, una larga y gustosa caricia que comenzó en sus muñecas atadas, se delizó por sus brazos, pechos y caderas, y se convirtió en un voluptuoso cosquilleo entre sus piernas. Repitió la excitante caricia una y otra vez, con manos cálidas y de uñas afiladas, y entonces, cuando ella estuvo dispuesta - dispuesta - más - que - dispuesta, le deslizó una mano bajo sus nalgas, las elevó, alojó su dureza contra ella, y la empujó dentro poderosamente. Él era más grande que nunca; doloroso, maravillosamente grande. Se apoyaba sobre ella, con su otro brazo deslizándose bajo su espalda para sostenerla, su amplio pecho aplastando sus senos (...). Ella abrió sus ojos y vio ojos amarillos como hornos, olió azufre y raíz de tanis, sintió un aliento húmedo en su boca, oyó gruñidos de lujuria y la respiración de espectadores.
"Esto no es un sueño -pensó ella-. Es algo real que está ocurriendo." La protesta surgió en sus ojos y garganta; pero algo cubrió su rostro, empapándola con su hedor dulzón.
La enormidad siguió penetrando en ella, el cuerpo correoso golpeando contra ella una y otra vez.
Ira Levin: La semilla del diablo

Y EL MONSTRUO DIJO (lágrimas de remordimiento)


Pero es cierto que soy un desdichado. He asesinado a seres encantadores e indefensos; he estrangulado a inocentes criaturas mientras dormían, y he apretado la garganta de quien no me había hecho daño a mí ni a ser humano alguno. He arrastrado a mi creador -el ejemplo más selecto de cuantos son merecedores de amor y admiración- a la desdicha; le he perseguido hasta esta ruina irremediable. Ahí yace, blanco y frío por la muerte. Y tú me odias también; pero tu odio no puede compararse al que siento yo cuando me miro a mí mismo. Contemplo estas manos que han ejecutado tantos crímenes; pienso en mi imaginación que los concibió, y ansío que llegue el momento en que no vuelva a verme más las manos, y no vuelva a agobiarme más mi imaginación.

LUCAS (¿1996? - julio 2007) (lágrimas de despedida)


Fotografía: Cris Rivero de Aguilar

EL OTOÑO (lágrimas cíclicas)


Recoge ya en el seno
el campo su hermosura; el cielo aoja
con luz triste el ameno
verdor; y hoja a hoja
las cimas de los árboles despoja.


Fray Luis de León: Al licenciado Juan de Grial
Fotografía: Cris Rivero de Aguilar

INSTRUCCIONES PARA LLORAR (lágrimas propiamente dichas)


Dejando de lado los motivos, atengámonos a la manera correcta de llorar, entendiendo por esto un llanto que no ingrese en el escándalo, ni que insulte a la sonrisa con su paralela y torpe semejanza. El llanto medio u ordinario consiste en una contracción general del rostro y un sonido espasmódico acompañado de lágrimas y mocos, estos últimos al final, pues el llanto se acaba en el momento en que uno se suena enérgicamente. Para llorar, dirija la imaginación hacia usted mismo, y si esto le resulta imposible por haber contraído el hábito de creer en el mundo exterior, piense en un pato cubierto de hormigas o en esos golfos del estrecho de Magallanes en los que no entra nadie, nunca. Llegado el llanto, se tapará con decoro el rostro usando ambas manos con la palma hacia adentro. Los niños llorarán con la manga del saco contra la cara, y de preferencia en un rincón del cuarto. Duración media del llanto, tres minutos.
Julio Cortázar: Historia de cronopios y de famas (Instrucciones para llorar)

UN ÁRBOL FRONDOSO (lágrimas verdes)


Fotografía: Cris Rivero de Aguilar

LOS CELOS Y EL RECELO (lágrimas amorosas)

Esta tarde, mi bien, cuando te hablaba,
como en tu rostro y tus acciones vía
que con palabras no te persuadía,
que el corazón me vieses deseaba;
y Amor, que mis intentos ayudaba,
venció lo que imposible parecía:
pues entre el llanto, que el dolor vertía,
el corazón deshecho destilaba.
Baste ya de rigores, mi bien, baste;
no te atormenten más celos tiranos
ni el vil recelo tu quietud contraste
con sombras necias, con indicios vanos,
pues ya en líquido humor viste y tocaste
mi corazón deshecho entre tus manos.


Sor Juana Inés de la Cruz: En que satisface un recelo con la retórica del llanto